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Masa Gak… ¡jugando con mocos de gorila!

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¡Ojalá tuviéramos más tiempo para jugar y experimentar con los niños! La triste realidad es que tenemos más ideas de actividades que hacer con nuestros hijos que tiempo para llevarlas a cabo. Aún así, cuando vi el libro de Asia Citro, 150 actividades para jugar sin pantallasen en una librería no pude resistirme a comprar. ¿Por qué? Porque está lleno de recetas insólitas, gamberras, pero con su puntito científico, para realizar, por ejemplo, ese magnífico flubber con el que todos disfrutamos de niños, pintura comestible, hinchable, lanzatapones, agua radiante, gelatinas sensoriables…

El estreno fue con la masa Gak: si la aprietas es solida, pero si no ¡se vuelve viscosa! Es fácil de improvisar porque los ingredientes son maicena (2 tazas y cuarto), champú (media taza), colorante alimentarios (vale el de la paella…) y entre 6 y 9 cucharadas de agua.

ingredientes

Elaboración:

  1. Ponemos la maizena en un bol.
  2. Mezclamos el colorante con el champú.
  3. Añadimos el champú a la maizena y removemos. La mezcla será quebradiza.
  4.  Añadimos el agua poco a poco, una cucharada cada vez . Mezclamos hasta obtener una bola que se derrite lentamente entre los dedos mientras la sostenemos. Añadiremos más agua si vemos que no hemos conseguido esta textura.
  5. Si la masa se reseca mientras jugamos, basta con humedecerse las manos para rehidratarla.

las manos en la masa

 

Consejos.

Si te pasas de agua y la mezcla queda demasiado pegajosa echa más maizena. Si queda demasiado quebradiza, echa más agua.

La masa se conserva varios días a temperatura ambiente, pero puede que cuando vuelvas a jugar con ella necesites rehidratarla.

moco de gorila

bola.jpg

Aunque Citro da algunas ideas extra sobre cómo elaborar variaciones de la masa o añadidos interesantes (cortarla con cuchillos de plastilina, introducir figuritas dentro, etc.) para alargar la diversión, nuestros niños (¡los tres de nuevo, porque con este experimento conseguimos ganarnos de nuevo al mayor!) jugaron horas con “el moco de gorila”.

 

Ciencia jurásica: experimentos con gaseosa

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“Los experimentos, con gaseosa”, era la rotunda frase que solía soltar mi padre cuando nos pillaba a mi hermano y a mí trasteando con elementos poco apropiados para niños.  Yo, con la candidez de la infancia, me lo tomaba de manera literal, claro, como un trasunto de otra célebre frase hecha:”No juegues con fuego.” Sin embargo, los tiros van por otro lado. La frase en su sentido primigenio y tal como la emitió su legítimo dueño, Eugenio D`Ors, para sermonear a un camarero novato que había derramado champange sobre el escritor, se utiliza para regañar a aquellos que malgastan cosas valiosas durante su proceso de aprendizaje.

Sin embargo, no hay nada más precioso que el aprendizaje y bien vale una botella de champange. Ya sea para celebrarlo o para tirárselo por encima.

Por otro lado, efectivamente hay experimentos que se hacen con gaseosa y que también valen para aprender. Hace mucho tiempo que quería incluir la ciencia entre las actividades que hacemos con los niños. En nuestra casa, como se ve, no se puede aplicar ese otro refrán de “En casa de herrero cuchillo de palo”. Los niños van sobradamente estimulados en la parte humanística, pero se ve de qué pie cojean sus padres: las Ciencias. Y no es por falta de interés. Ni mucho menos. Pero cuando uno desconoce algo cuesta más saber por dónde empezar.

Pero las cosas a veces pasan solas. En el último cumpleaños de R mi abuela A y mi tía N le dieron un sobre con dinero y decidimos que R diese un vuelta por una juguetería y eligiese él mismo qué comprar por esa suma. El experimento tenía un poco de trampa, porque le llevamos a Dideco. Eligiera lo que eligiera, todos saldríamos bien parados. Para nuestra sorpresa no lo dudó un momento. Fue derecho a por Mundo Jurásico.

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El juguete ya lo había visto en el escaparate de una juguetería cercana a nuestra casa hacía meses. Como la franja de edad para la que va destinado es de 8 años, le dije que debía esperar dos años más (una de las muchas excusas que damos los padres para no acceder al chantaje de “comprame un juguete al día”). Sin embargo, en su cumpleaños decidimos arriesgarnos. Y ahí es donde se demostró, una vez más, que la edad cronológica no tiene mucho que ver en la mayoría de los casos con la capacidad real de los niños.

Mundo Jurásico es un juguete de ciencia  destinado a construir un ambiente prehistórico: plantación de tréboles y pinos, cría y alimentación de huevos de Triops y simulación de una erupción volcánica.

A pesar de los técnicismos nos pusimos manos a la obra.Guiados por su padre R y A comenzaron por preparar la turba para plantar las semillas de trébol y pino:

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Una vez preparada debían introducir la tierra en los orificios del paisaje:

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Y, por último, como no, sembrar:

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Los dos estuvieron atentos y compenetrados y todo salió con perfección “científica”. Después debíamos “ambientar” el paisaje prehistórico; para ello utilizamos témperas sólidas (nuestro último hallazgo pictórico). Éste fue el resultado:

ImagenUna vez terminada la plantación llega la parte más emocionante del “proyecto”: llenar la piscina y echar los huevos de triops a la piscina para darles vida:

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Ahora sólo nos quedaba esperar a que los triops nazcan… 48h máximo.

Para amenizar la espera nos afanamos por fin con ¡el experimento con gaseosa! Bueno, gaseosa no, pero casi… ¡Bicarbonato!

Vinagre + bicarbonato + colorante rojo alimentario… No, no es ningún coctel de moda… ¡Es una erupción volcánica!

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 Unas semanas después, nuestro trébol ha crecido y tiene este bonito aspecto.

DSCF2507La mala noticia es que, después de varias semanas y varios intentos (con agua de baja mineralización, agua destilada, lámpara de calor, etc.), los triops, ¡no han nacido!

Seguiremos intentándolo, pero se admiten sugerencias…